La vida en pueblo

Este cambio surgió de una clienta inquieta, enamorada de la decoración, a la que le gusta disfrutar de «una casa bonita».

Hace años habíamos coincidido cuando empezaba a vivir en ella y la decoración y la edad te hacían ver las cosas de otra manera. Ahora con ideas más maduras, buscaba un ambiente familiar, práctico, y fresco  del cual  disfrutaran también su marido y su hija.

Vimos claro desde el principio que para ganar el máximo partido y hacer visible el cambio, había que girar la distribución de los muebles por completo. A la protagonista le costó un poco la propuesta porque, nunca habia pasado por su cabeza y, siempre parece mejor lo que ya estás acostumbrado a tener.

Lo bueno de las reformas de este tipo es que te permiten soñar con otro modo de vida y disfrutar de tu casa de otra manera. Así pues, mantuvimos algunas piezas, añadimos  nuevas y otras fueron transformadas, consiguiendo los espacios que ella esperaba, con un nuevo estilo más actual y moderno.

De la misma forma, el cambio de ubicación de las piezas, aportó espacios más abiertos que multiplicaban la luz. Y los detalles que se colocaron para complementar, sólo hicieron resaltar aún más los rincones confortables. El resultado fue muy satisfactorio para todos y más para nosotros, que apostamos  por una propuesta que sabíamos que tendría un «final feliz».

Scroll al inicio